Visor Bolivia Diario Multimedia
Martes, 27 de Octubre de 2020

Escribe: Marcelo Ostria - Trigo

“Un mundo casi en llamas”

OPINIÓN | 20 Abr 2018

La expresión latina Homo homini lupus est (el hombre es el lobo del hombre) se refiere al carácter destructivo de los seres humanos que, siendo capaces de lograr avances extraordinarios, aún no han logrado vencer el atávico impulso de herir y matar a sus semejantes.

Hubo siempre preocupación por esta tendencia violenta. Al término de la Primera Guerra Mundial, que dejó millones de víctimas, se creó la Sociedad de las Naciones para precautelar la paz y la convivencia pacífica y consolidar un mundo seguro. Pero esta organización internacional no tuvo la fuerza ni la determinación de sus integrantes para evitar una nueva y mayor tragedia: la Segunda Guerra Mundial.

En 1945, en San Francisco, se creó, con la misma intención de consolidar la paz, cuidar que se preserven los derechos humanos y fomentar la cooperación entre las naciones, fue creada la Organización de Naciones Unidas. En más de seis décadas, no estalló un conflicto bélico global, pese al peligroso enfrentamiento no armado -la Guerra Fría- entre las dos superpotencias: EEUU y la Unión Soviética. Realmente fue un logro. Se evitó, hasta ahora, lo pavoroso: una tercera guerra mundial con armas nucleares, y con más víctimas que las de todas las guerras en la historia de la humanidad lo que, inclusive, pudiera terminar con la vida en el planeta.

Sin embargo, sigue la violencia entre las naciones, por lo que cabe preguntar: ¿La ONU en verdad pudo en 64 años cuidar la paz universal? Las estadísticas muestran que desde 1945 hubo muchísimos conflictos no generalizados que dejaron más muertos que los de toda la Segunda Guerra Mundial. A recuento de estos conflictos entre países, se deben añadir otras tragedias, igualmente dolorosas: la violencia que desatan los señores de la droga, las guerrillas, como las FARC, RTP, ELN, Tupas, etc., y, ahora en los casos en que hubo acuerdos de paz, disidentes que matan, además de las represiones violentas de las tiranías empeñadas en dominar por la fuerza. Y así se van sumando más víctimas. Es más: no se contribuye a la paz apoyando, por afinidades ideológicas, a los violentos, es decir a los que niegan la libertad y retienen el poder por la fuerza y el engaño.

¿Habrá maneras de hacer que en el mundo se respete la vida, la libertad, las convicciones, la propiedad y el honor de las personas, deteniendo a ese lobo que llevamos dentro? ¿Se requiere reformar y fortalecer la ONU para que sea capaz de evitar la violencia interna y externa de los Estados? Esto se espera porque ya vivimos en un mundo casi en llamas.

/*MARCELO OSTRIA-TRIGO ES DIPLOMÁTICO DE CARRERA, EXEMBAJADOR Y ESCRITOR//

//**LOS TEXTOS REPRODUCIDOS EN ESTE ESPACIO DE OPINIÓN SON DE ABSOLUTA RESPONSABILIDAD DE SUS AUTORES Y NO COMPROMETEN LA LÍNEA EDITORIAL PLURAL – LIBERAL DE ESTE MEDIO DE COMUNICACIÓN//    

SI ¿Fue interesante la noticia? NO
Foto agencias

POLÍTICA | 27 Oct 2020

Para mañana se tiene previsto otorgar la acreditación al presidente electo Luis Arce, y al vicepresidente David Choquehuanca

Foto agencias

ECONOMÍA | 27 Oct 2020

La estatal minera apela a planes alternativos para reflotar la crítica situación económica en la que se halla

Foto agencias

POLÍTICA | 27 Oct 2020

Alarcón señaló que la justicia es uno de los temas más importantes de la agenda del país que se debe resolver

Foto agencias

ECONOMÍA | 27 Oct 2020

Todas las categorías experimentaron una disminución en valor y volumen, excepto las compras externas de alimentos y bebidas 

Foto agencias

SEGURIDAD | 27 Oct 2020

Las autoridades exhortan a los padres de familia o tutores tomar mayor precaución y promover a la familia como un espacio de unidad

Foto agencias

SOCIEDAD | 27 Oct 2020

Según testimonio de los comunarios, los cultivos afectados estaban casi listos para la cosecha y existen vacas y ovejas heridas