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Lunes, 26 de Octubre de 2020

Escribe: Marcelo Ostria - Trigo

“Necesaria coherencia”

Precisamente cuando se acerca la definición de la demanda planteada por Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya para que Chile se avenga a cumplir con su obligación de negociar con Bolivia una salida soberana al océano Pacífico, en cumplimiento de anteriores ofrecimientos y de acuerdo con la teoría de los actos propios que causan obligaciones, el país está alborotado. Y hay motivos para ello.

La mentalidad barroca, que aún persiste vigorosa en Bolivia, se asienta sobre el viejo organicismo antiliberal de la época colonial, con su carga de irracionalismo, colectivismo y anti-individualismo. Esta tendencia al consenso compulsivo y al descuido de las labores crítico-intelectuales preparó el advenimiento (a partir del Siglo XX) de nuevos credos religiosos que privilegian un confuso comunitarismo místico-sensual -como los propalados por las iglesias pentecostalistas- y contribuyó a la consolidación del infantilismo político de dilatados sectores poblacionales.

Escribe: Andrés Gómez Vela

“… ¿qué después del 21F?”

El pasado miércoles 21 de febrero, cuando asistí a la concentración en defensa del voto y la Constitución en La Paz, tres jóvenes me lanzaron una pregunta a bocajarro: “¿Qué viene después? Ya nos hemos concentrado y ya hemos marchado”.

Escribe: Iván Arias Durán

“21F éxito, ¿ahora qué viene?”

La respuesta a esta pregunta, enarbolando la rojo, amarillo y verde, la vienen dando los mismos ciudadanos: respeto a la Constitución, respeto a mi voto y basta de dictadura. Si alguno está seguro de que estos objetivos ya se han logrado, pues, entonces habrá que pensar en otras cosas. Todos los que reclaman que hay que tener una propuesta más allá del 21F, cometen el mismo error de Evo Morales, no están escuchando al pueblo.

En Bolivia los meses de febrero y marzo son los favoritos para reactivar el tema marítimo. Frases como “muera Chile”, “Bolivia digna y soberana con puerto propio” y “El mar es un derecho recuperarlo es un deber” invaden los medios de prensa y las horas cívicas colegiales.

Escribe: Marcelo Ostria - Trigo

“21 de febrero”

Hace dos años, en un referendo convocado por el gobierno, la mayoría de los bolivianos votó contra la propuesta de cambiar la norma constitucional que limita la reelección presidencial continua a una sola vez.

Escribe: Maggy Talavera

“Jugando con fuego”

Doce personas muertas y más de 60 heridos a causa de dos explosiones en Oruro en menos de 72 horas deberían bastar para suspender no apenas el jolgorio de Carnaval y las challas oficiales, sino también dos prácticas cada vez más comunes en el país: la de pasar del espanto al olvido en cuestión de horas y la de consentir y alimentar especulaciones cuyo propósito no es otro que la de burlar la búsqueda de la verdad de los hechos.

Escribe: Víctor Hugo Cárdenas

“¿Políticas públicas sobre desastres?”

Las recientes tragedias causadas por los desastres naturales en varias regiones del país deberían estimularnos a pensar en la necesidad de construir políticas públicas sobre desastres naturales. De forma particular, algunas élites políticas, gobernantes y opositoras, deberían renunciar a la frustrante insidia de acusaciones múltiples, y apuntar su atención a nuevas formas de prevención de desastres, control, mitigación y atención de sus consecuencias dolorosas.

Escribe: Hugo Marcelo Balderrama

“Ideología de género y educación”

La filósofa americana Judith Butler, en su libro “El género en disputa”, intenta romper con la natural relación sexo – naturaleza – cultura. Según ella, el género es previo a todo discurso que trate de definir lo que somos. Somos un cuerpo cambiante que adopta tendencias sexuales variables y yo soy lo que elijo ser en cada momento. De este modo cada uno decidirá cuál es su sexo, pero no solamente entre las opciones de ser mujer o varón, homosexual, bisexual, transexual, neutro, etc., sino entre cualquier modelo inventado que uno pueda proponer, por muy ocurrente que sea.

La prensa televisiva nacional, en mi criterio, padece un mal muy jodido: No escribe.

La prensa televisiva, en su mayoría, ha dejado de escribir, fenómeno que va a la par con la banalización del hecho noticioso y de la misma realidad: Hoy, valen prácticamente lo mismo, un feminicidio, la declaración de un diputado sobre la ley de aceras y pastos, y la historia viral del día que muestra a la gorda de calza transparente o la sacada de mierda de un niño en su bicicleta.

El 13 de noviembre pasado, el comandante nacional de la Policía, Abel de la Barra, dijo que estaba instruyendo al director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen en Santa Cruz, coronel Gonzalo Medina, “acciones legales contra personas que se dieron a la tarea de difamar y cuestionar el accionar policial” en el frustrado atraco a Eurochronos en la capital cruceña.

Escribe: Iván Arias Durán

“21F: apuntes de su emergencia”

El otro día una amiga me preguntó cómo, dónde y en qué circunstancia nació esta idea de festejar el 21F para que hoy se haya convertido en un ícono de la resistencia boliviana al SSXXI. Era el 21 de diciembre de 2016, ya habían pasado 10 meses desde la grandiosa victoria ante los planes prorroguistas del régimen.

Escribe: Andrés Gómez Vela

“Si yo fuera minibusero…”

La tarde del sábado 3 de febrero, entre las 16:05 y 16:40 horas, conté en la plaza Murillo siete minibuses que tenían un destino registrado en su luminaria azul: Puente Topáter. A cada chofer pregunté si iba al destino señalado, los siete respondieron que no. Y cuando repliqué tu letrero dice que sí, me respondieron con una risita sarcástica o una mirada de acero.

D.A.S.

Escribe: Diego Ayo Saucedo

“Los ministros de Evo”

Veo al ministro Javier Zavaleta, recién estrenadito, subirse rápido al montón: “Noo, el presidente estaba bromeando en Tupiza”. Sonrío (solo para no llorar). Y es que si algo de ciencia hay en el país, esta no tiene que ver con laboratorios de genética o electrónica funcionando a toda marcha, sino con el comportamiento repetitivo de los ministros, quienes, con la misma precisión científica de una manzana atrapada por la gravedad, se ven envueltos por estas talentosas destrezas interpretativas lingüísticas del presidente-monarca”: “Chiste era”. Ajá.

Escribe: Hugo Marcelo Balderrama

“Al Cesar lo que es del Cesar”

En los evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas), existe un episodio, donde Jesús sostiene una charla con unos fariseos y sus discípulos, estos últimos, preguntaron la legitimidad de pagar tributos a Roma. Jesús responde: “Dad al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios lo que es de Dios”, dejando sin argumentos a los tramposos y mal intencionados fariseos. 

Escribe: Ademar García

“Disquisiciones cotidianas 1”

Ayer me preguntaba por qué las aceras tienen cordón. Qué marcan? Un límite, una barrera, una frontera? He pensado que son una porción que podría delimitar una zona segura para el peatón. Esa debe ser su función. Pero por lo general tienen el mismo ancho. Hay incluso algunas pocas que sobreviven hechas de mismísima piedra Comanche (Linares y Rodríguez, por ejemplo). Qué lujo de cordones de acera.

Mis hijos limpiaban la lápida. La rutina es exactamente la misma desde aquel 18 de noviembre de 2014 cuando él decidió volar. Es muy especial ver a mis hijos arrodillados en ese pasto desordenado tratando de acicalar el pequeño rectángulo donde descansa el abuelo Rolo.

Escribe: Remy Solares

“Impunidad política”

La aprobación en París, el 10 de diciembre de 1948, de la Declaración Universal de Derechos Humanos impulsó uno de los cambios más importantes en la historia de la humanidad, al reconocer derechos a todos los seres humanos sin distinción de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Ese fue el primer paso en la construcción de un andamiaje jurídico universal que aspiraba a poner fin a miles de años de injusticias para millones de personas.

A mediados de este mes, leí que el Gobierno central usará este año cinco millones de bolivianos para sostener una “guerra” en redes sociales. La palabra “guerra” connota que hay un enemigo a derrotar y ese enemigo es otro boliviano. El anuncio oficial se entiende como una reacción contra opositores que consideran al Gobierno también como enemigo.

Escribe: Hugo Marcelo Balderrama

“La guerra contra la masculinidad”

La ingeniería social promovida por el marxismo cultural es de vieja data, todo empezó con la rebelión contra la madurez.

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